Thinking

Desde nuestra esquina, hemos comenzado a pensar. El jueves pasado comenzamos nuestros encuentros poniendo en común el punto de partida, afinando la salida para hablar el mismo idioma, para poder entendernos.

La persona humana tienen una forma de ser concreta, un modo de ser propio, bien determinado, unos rasgos que la caracterizan como tal: una esencia. Común a todos. Un deber, una meta… Unos rasgos objetivos que le hacen ser así y no de otra manera. Y un acto de ser en el que va concretando, con sus acciones, ese ser.

Es la única criatura que decide, que tiene libertad para y con sus acciones se va construyendo o destruyendo. Un enorme riesgo porque puede no llegar a ser lo que está llamada a ser, pero “precisamente en esta capacidad de riesgo reside la nobleza y la grandeza del hombre” (San Juan Pablo II). Las acciones humanas, para ser tales, siempre han de ser libres. El acto de la libertad implica conocer el bien, quererlo y decidirse hacia él.

La persona tiene mundo, es “capax entis”, puede salir de sí y percibir el ser, lo real en sí y no en dependencia del daño o provecho que me procure. Es “ex-centrico”, capaz de girar al rededor de un eje que no sea él mismo.  Y es “capax bonis”, capaz de conocer el bien en sí y el bien de otro, capaz de decir “es bueno que existas”. Y no sólo de percibirlo y quererlo sino de procurarlo. La persona humana es un ser abierto al bien objetivo y al bien de los otros, siendo capaz de relativizar el bien para sí que reclaman sus instintos. Continue reading “Thinking”